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Con Daniel Ovidio Fernández, director de La Ovidio Titers Band

La Ovidio Titers Band nació de unos talleres de barrio. Hace trece años, Daniel Ovidio Fernández daba clases de teatro y empezó a armar un grupo de interesados que buscaban profesionalizarse.

Hoy el grupo es una compañía, logró contar historias como la de Romeo y Julieta y la de Juan Moreira, con una puesta en escena de primer nivel. El espíritu de barrio se mantiene, porque detrás de toda una parafernalia visual se esconden sensaciones cotidianas que unen a lo popular con lo culto.

En Canelones

La Ovidio llega mañana, a las 15:30 hrs., al Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo. Presenta el clásico ‘Las Cuatro Estaciones’ de Antonio Vivaldi, con un agregado de varias técnicas teatrales como el teatro negro, los muñecos gigantes y la iluminación fluorescente. Los suscriptores de HOY CANELONES tendrán 2x 1 para el show. Daniel Ovidio Fernández, en diálogo con este medio, se refirió al espectáculo de mañana y a los trece años de historia de la compañía.

¿Con qué se van a encontrar los chicos y grandes que vayan al Politeama?

Lo que vamos a ver son cuatro historias de amor, divididas en las cuatro estaciones del año. De alguna manera, las historias se van contando de la forma en que vivimos cada estación desde el sur. Es un espectáculo que lo esperamos por mucho tiempo. No lo podíamos lograr porque el montaje era muy costoso y complejo de armar. Los estrenamos hace dos años en la sala mayor del Teatro Solís, gracias a que ganamos un fondo de incentivo cultural de la Intendencia de Montevideo. Ahora lo llevamos al Politeama, un teatro que está precioso. La propuesta es interesante porque acerca la música clásica a los espectadores, no de una forma aburrida sino con mucho humor y emoción.

Además del tamaño, el espectáculo abarca diferentes técnicas teatrales…

Sí. Utilizamos la luz negra con una iluminación fluorescente que hace que algunas telas brillen. Usamos también el teatro negro, con un callejón de luz blanca donde aparecen los objetos y las personas. Empleamos sombras, un muñeco gigante de más de tres metros y manipulación directa. Las utilizamos por separado pero también las mezclamos. Son técnicas vinculadas a lo visual, ya que no hay una sola palabra en el espectáculo y lo auditivo pasa por la obra de Vivaldi. Empezamos la obra con la estación de verano, tal como se empieza el año en el sur. Terminamos en la primavera con títeres a la vista, una suerte de marca de La Ovidio. Esta parte es un poco más sentida que las otras, cercana a algo no espectacular, sino humano. Está buenísimo que se vea gente atrás de los títeres… Es como dar un mensaje de que todos podemos desarrollar este tipo de técnicas.

Estos efectos visuales tienen que ver con encontrarle algo nuevo a una obra con mucha historia como ‘Las Cuatro Estaciones’ de Vivaldi…

Sí. La intención era aunar lo popular de los títeres con lo culto de la música clásica, aunque en este caso la obra de Vivaldi es culta y popular a la vez. La idea fue volcar sensaciones que son cotidianas para los uruguayos. La primera historia, por ejemplo, tiene que ver con conocer el mar, una impresión enorme para los uruguayos que viven más al norte y pasan un montón de años sin conocerlo. Al arrancar la estación, el personaje agarra una bicicleta y va hacia el mar. Allí, encuentra el amor. En el invierno se da una especie de homenaje al hogar, al llegar a la casa de uno y hacerse una comida caliente, abrazar a alguien. Ese calor que vivimos cuando llegamos a casa, los que no tenemos ni aire acondicionado y la parada de ómnibus nos queda lejos.

Tienen unos cuantos años en las tablas. ¿Cómo recuerdan su formación y qué ha cambiado en este tiempo?

La Ovidio se formó hace más de diez años. Yo soy docente de Teatro y a partir de unos talleres que di en distintos barrios, nos pareció interesante salir del rol del taller y armar una compañía. Ahí el docente se convirtió en director, dos actividades cercanas pero diferentes. Empezamos a trabajar con teatro para adultos, después integramos espectáculos para niños e instancias como esta, que son para todo público. Se avanzó en algunas técnicas con precisión después de años de experimentar. La Ovidio ha sido un espacio de formación y contamos historias que no se contaban tanto.

Fernando Guerrero

FUENTE:

http://hoycanelones.com.uy/web/2017/07/04/con-daniel-ovidio-fernandez-director-de-la-ovidio-titers-band/